A lo largo de la historia, las mujeres han luchado incansablemente por el reconocimiento de sus derechos, enfrentándose a la discriminación constante y a las estructuras de poder que perpetúan su marginación. A pesar de los avances logrados, siguen sufriendo abusos e inequidades que afectan su plena inclusión y bienestar, tales como la violencia de género, la brecha salarial, la falta de acceso a oportunidades laborales y educativas, y la discriminación en los ámbitos político y social.
Sin embargo, con valor y fortaleza, las mujeres se siguen abriendo camino. Una de sus luchas más recientes concierne al ámbito laboral: la licencia menstrual.
Aunque en México el tema ha cobrado relevancia en los últimos años, pocos estados han logrado contemplar este derecho en su legislación. Para conocer en qué consiste esta licencia, cómo acceder a ella, cuántos estados en México ya la han aprobado y otros detalles.
De acuerdo a la especialista Sonia Juárez Moreno, el dolor menstrual, también conocido como dismenorrea, es causado por las contracciones del útero en el ciclo menstrual. Durante este proceso, el revestimiento del útero se desintegra y se elimina, lo que provoca la liberación de prostaglandinas, sustancias químicas que estimulan las contracciones uterinas para facilitar la expulsión del revestimiento. El exceso de prostaglandinas puede ocasionar contracciones más fuertes, provocando dolor que varía en intensidad y duración.
De acuerdo con los datos disponibles, el dolor menstrual afecta a entre el 45% y el 90% de las mujeres, y una de cada cinco experimenta dolores incapacitantes que no solo impactan su vida laboral, sino también su día a día.
Algunos países, como España, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Indonesia y Zambia, han implementado la licencia menstrual. Aunque puede variar el enfoque, el objetivo principal es permitir a las mujeres tomar un descanso temporal para recuperarse de los síntomas dolorosos de su ciclo menstrual.
Según el informe “Menstruación y productividad laboral: el tabú que impacta el resultado del negocio”, el 45% de las mujeres mexicanas se ausentan de su trabajo durante días u horas debido a molestias menstruales. Esto repercute negativamente en sus ingresos, ya que al 35% se le ha descontado parte de su salario y un 2.4% han sido despedidas de su trabajo.
Actualmente, en seis estados (Colima, Hidalgo, Tamaulipas, Quintana Roo, Campeche y Nuevo León) se otorga la licencia menstrual, pero esta solo aplica en mujeres que trabajan en el sector público, quienes tienen que presentar un certificado médico expedido por instituciones de Salud Pública que dé cuenta de su malestar. Aún no existe una regulación para el sector privado.