En un asunto que busca sentar precedente en cuanto a maternidad subrogada se refiere, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación amparó a una mujer que rentó su vientre y tuvo gemelos, pero que fue víctima de explotación ya que firmó un contrato que la dejó en una situación de desventaja y amenazas.
Los detalles del caso señalan que la mujer dio a luz a gemelos en Puerto Vallarta, Jalisco, entidad que no cuenta con una marco regulatorio para este tipo de técnicas de gestación y firmó un contrato que la puso en desventaja y en la que se le amenazaba si perdía a los bebés.
El proyecto del ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo propuso amparar a la mujer gestante, para que un asesor de la Procuraduría Social de Jalisco le explique la situación de desventaja que padeció y si así lo desea emprender acciones legales por la vía civil, por ejemplo, podrá hacerlo, debido a la “explotación” de que fue víctima. Se señala que en el contrato que firmó no existe acuerdo sobre un centro de reproducción asistida específico; es decir, la mujer gestante no tuvo voz ni voto sobre la elección del lugar en el que sería atendida.
El contrato no brinda salidas o salvaguardas razonables a la mujer gestante para el caso de que, dentro de los primeros días del procedimiento, pudiera liberarse de responsabilidades y decidir concluir el contrato en ejercicio de su autonomía.
En la votación, tres ministros estuvieron a favor del proyecto y dos en contra, lo que sentó un precedente para regular la maternidad subrogada en México
Este falló favoreció a la mujer de origen sinaloense cuyos bebés actualmente residen en otro país, y los togados consideraron que fue un acto abusivo cuando se le amenazó de suspender el embarazo, lo que ataca los derechos reproductivos y libertades de la mujer gestante, con un énfasis nuevamente en el castigo o amenaza, incluso penal, ante cualquier incumplimiento.