Si alcanzamos la luz el tiempo se detendrá

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Durante siglos la humanidad ha mirado al cielo no solo con la esperanza de alcanzarlo, sino también ha soñado con atravesar el Universo. Sin embargo, hay un fuerte impedimento: viajar más rápido que la luz. Y, de acuerdo con todas las leyes de la física, eso es imposible.

Algunos se preguntan: ¿será porque a mayor velocidad los cuerpos pesan más? Esa no es la razón, planteó en entrevista para UNAM Global Julieta Fierro Gossman, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM.

“Conforme a la fórmula de Einstein, E=mc², si se tiene energía se puede hacer materia y si se tiene materia se puede hacer energía”, explicó la académica.

De hecho, el Universo surgió de la energía del vacío: la materia se convirtió en energía y viceversa. Por ejemplo, las estrellas fusionan materia y la transforman en energía.

“Es decir, la materia y la energía son parte de lo mismo.”

La velocidad de la luz es siempre la misma

¿Por qué la velocidad de la luz es constante? Julieta Fierro recurre a una analogía clásica:

“Supongamos que hay una persona en un ferrocarril y otra en otro ferrocarril del otro lado. Si ambos se mueven en direcciones contrarias, una persona medirá que la otra se mueve más rápido; si van en la misma dirección a la misma velocidad, parecerá que no se mueven entre sí.”

Pero la luz no se comporta así.

“Cuando Einstein estudió estos fenómenos, se percató de algo asombroso: la velocidad de la luz siempre es la misma, aunque la fuente que la emita se mueva.”

Esto lo llevó a una conclusión profunda: el espacio y el tiempo están entrelazados. Son parte de una misma cosa.

Si alcanzaras la luz, el tiempo se detendría

Imaginemos que el tiempo y el espacio forman un tejido, y la luz lo recorre siempre a 300 mil km/s. Nosotros, hechos de materia, no podemos romper esa tela.

“Si una persona está quieta, el tiempo pasa. Pero si se mueve, una parte de ese tiempo ‘se va al espacio’. Y si se moviera exactamente a la velocidad de la luz… el tiempo ya no pasaría.”

La paradoja de los gemelos: un experimento real

Esa idea, aunque suene a ciencia ficción, ha sido comprobada. Un ejemplo es la paradoja de los gemelos: si uno viaja por el espacio a gran velocidad y el otro se queda en la Tierra, al reencontrarse, el viajero estará más joven.

“Cuanto más rápido te mueves, más lento pasa el tiempo para ti”, precisó Fierro.

Aunque las diferencias son pequeñas con nuestras tecnologías actuales, son reales. Por ejemplo, los astronautas que pasan largas temporadas en el espacio envejecen más lentamente que quienes permanecen en la Tierra.

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