La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés) aprobó una inyección que se administra dos veces al año y que proporcionó una protección casi total contra la infección por VIH en ensayos clínicos y al fármaco se le denominado lenacapavir.
De acuerdo a notas periodísticas la aprobación es uno de los avances más esperados en la prevención del VIH, pero llega en un momento de profundos recortes a los programas mundiales de salud que debían comprar y distribuir el fármaco en los países de bajos ingresos.
De acuerdo con Mitchell Warren, director ejecutivo de AVAC, la organización internacional que aboga por la prevención del VIH, “estábamos a punto de poder ofrecer la mejor opción de prevención que hemos tenido en 44 años de esta epidemia y ahora es como si esa oportunidad nos fuera arrebatada de las manos por las políticas de los últimos cinco meses”, denunció.
El lenacapavir, que fue fabricado por Gilead Sciences y se comercializará como
Yeztugo, es la segunda opción de acción prolongada para la prevención del
VIH.
Una alternativa, el cabotegravir (nombre de marca Apretude), es una inyección
que se administra cada dos meses, fabricada por ViiV Healthcare, la empresa
de GSK dedicada al VIH.
Muchos expertos en salud pública creen que la practicidad de una inyección
que se administra dos veces al año tiene el potencial de transformar la
epidemia.
Ello luego que en los ensayos clínicos, el lenacapavir superó las expectativas: los participantes que recibieron solo dos inyecciones al año quedaron casi completamente protegidos.
En 2023, en Estados Unidos, más de 39 mil personas contrajeron el
VIH. Cada persona recién infectada incurre en más o menos 1.1 millones de
dólares en atención médica a lo largo de su vida, declaró en una entrevista Daniel
O’Day, presidente y director general de Gilead.
La prevención es “la forma más rentable de hacer mella en esta
epidemia”, añadió.
El lenacapavir ya se vende como tratamiento para las infecciones por VIH
resistentes a otros medicamentos, a un precio aproximado de 42 mil dólares
por paciente y por año. (Pocos individuos pagan el costo total).
El fármaco también estará disponible para los miles de personas en Brasil,
Sudáfrica y Estados Unidos que se inscriban en estudios de investigación.
Aun así, “esta es una profunda barrera al acceso y significa que millones
de personas se verán relegadas a tomar una PrEP de segunda clase que
la ciencia ha demostrado que no les funciona”, advirtió en referencia a las
pastillas diarias de administración oral Asia Russell, directora ejecutiva del
grupo de defensa Health Gap.