Mediante la activación del sistema inmune, las vacunas creadas por un equipo científico de la UNAM han demostrado que son capaces de curar el cáncer de mama e inhibir otros tipos de esa enfermedad en ejemplares de laboratorio, así como eliminar la metástasis que producen y que, en humanos, representan la principal causa de fallecimiento.
Con estos biológicos, denominados Bibliotecas de Epítopos Variables (BEVs), también se ha comprobado que adquieren una “memoria inmunológica” que impide que vuelvan a presentar la enfermedad, aunque se les implanten células cancerosas por segunda ocasión.
Otra de sus ventajas es que podrían funcionar para cualquiera de los 220 tipos de cáncer y que su costo sería considerablemente menor a los tratamientos que se aplican actualmente en pacientes, como quimio o radioterapia, así como la inmunoterapia basada en anticuerpos monoclonales, y que alcanzan los 200 mil millones de dólares al año en el mundo.
Las células cancerosas son blancos en movimiento, porque cambian su genoma de forma permanente y su fenotipo. Por ello, no se les puede combatir usando vacunas que no muestran ese dinamismo.
El cáncer de mama, es uno de los principales que aquejan a las mujeres y, en algunos países, su incidencia va en aumento. Está tipificado como la principal causa de fallecimiento en mexicanas, con una tasa proyectada de 9.9 por cada 100 mil. En 2022 se registraron siete mil 888 decesos, 99.4 por ciento en ellas, de acuerdo con información del INEGI.
Entre sus subtipos, los universitarios han utilizado el modelo de cáncer de mama triple negativo, es decir, uno altamente agresivo, y que ataca principalmente a mujeres de 30 a 50 años, y aún más jóvenes. En estos casos producen un tumor bastante grande y se puede generar metástasis en distintos sitios anatómicos, particularmente en los pulmones, tanto en ratones de laboratorio como en humanos, explicó el experto.
Hasta ahora, se han desarrollado vacunas terapéuticas contra melanoma, cáncer de vejiga y de próstata, únicas aprobadas por la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos. Otras, profilácticas, se emplean contra los virus que pueden generar algún tipo de cáncer; ese es el caso del virus del papiloma humano. Sin embargo, esas inmunizaciones no curan la enfermedad, la previenen.