En el marco de la “Estrategia Nacional contra la Extorsión”, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), en coordinación con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, detuvieron a Luis “N”, Liliana “N” (esposa), Luis Samuel “N” (hijo), Aimee de Guadalupe “N” (hija) y Agustín Arturo “N” (escolta), por su probable intervención en el delito de extorsión y quienes están relacionados con investigaciones diversas por suplantación de identidad de funcionarios de la Presidencia de la República, Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Gobierno del Estado de México, entre otros, con el propósito de obtener beneficios económicos o laborales.
El ahora detenido Luis “N”, fungió como Tesorero General y Secretario de Administración y Finanzas del Gobierno de Michoacán del 2012 al 2013, además desempeñó cargos dentro de la administración pública en los diferentes órdenes de gobierno, lo que le permitió conocer de primera mano estructuras político-administrativas, tanto de Michoacán de otras entidades y del gobierno federal.
Fue inhabilitado en el estado de Michoacán, circunstancia que no le impidió presuntamente materializar ilícitos en un elaborado entramado de fraude y extorsión en complicidad con su esposa e hijos, entre otros, para lo cual estableció su centro de operación en una residencia ubicada al interior del exclusivo fraccionamiento “La Providencia” en el municipio de Metepec, Edoméx.
El modus operandi de este grupo criminal, el cual se basaba en generar certeza y credibilidad ante sus víctimas –políticos, funcionarios públicos o empresarios–, al contactarlas a través de mensajes de texto o llamadas a sus números telefónicos personales.
Con sus víctimas obtenían información sensible como datos confidenciales personales, de las dependencias a su cargo o de otros funcionarios, así como relacionados con la operación política o económica, mismos que posteriormente utilizaban para suplantarlas y llevar a cabo sus actividades extorsivas.
Las víctimas eran contactadas por el supuesto funcionario de alto nivel, quien les refería “tener instrucciones superiores para pedirles su apoyo”, el cual consistía en numerario para “la operación política o agilizar pagos”, “la incorporación laboral de alguna persona en sus estructuras administrativas” o incluso “recomendar la contratación de servicios con alguna persona física o moral”.
Durante la conversación utilizaban expresiones y lenguaje previamente estudiado que les facilitaba generar credibilidad, para ello, el número telefónico utilizado para contactar a las víctimas y su círculo cercano, contaba con imagen de perfil, ícono o registro de llamada, logotipos y nombres oficiales de gobiernos u organizaciones políticas.
Incluso, para robustecer el engaño utilizaban “IA” (inteligencia artificial) para imitar la voz de los actores políticos o económicos a quienes suplantaban y creaban conversaciones ficticias entre supuestos funcionarios, a través de mensajes de texto o voz en conversaciones que después eran compartidas a sus víctimas.
Como ejemplo: “Hola buenos días soy…, asistente personal del Licenciado…, ¿me regala un minuto de su tiempo?
Buenos días señor … ¿es usted el señor …, de la empresa …?
Tengo registrado que querían contactar al Licenciado …, usted… y el señor …, ambos de la empresa …, ¿estamos bien, es correcto?
Ustedes son recomendados del Señor …, ¿es correcto?
Bueno dada esta comprobación de información le comento que el Licenciado …, le contactará desde su teléfono personal en unos momentos, ¿está usted de acuerdo?
Por último, proporcióneme dos teléfonos de contacto, el de usted y el de su oficina por favor.”
Los actos de investigación acotaron su zona de operación a un inmueble dentro del fraccionamiento antes referido, donde a través de técnica de investigación de cateo se localizaron diversos equipos telefónicos que los detenidos intentaron ocultar durante la diligencia, así como múltiples tarjetas SIM de distintas compañías y vehículos de alta gama. Los indicios fueron asegurados por la Fiscalía del Estado de México.
Las indagatorias también establecieron que, para realizar las llamadas telefónicas y el envío de mensajes, utilizaron al menos 19 dispositivos móviles tipo iPhone, Samsung Galaxy y Motorola, entre otros; los cuales presentan registros de haber sido utilizados con las tarjetas SIM aseguradas y guardan correspondencia con los números reportados por algunas de las víctimas.