“Mi viejo”, un tema que durante décadas ha expresado amor, nostalgia y agradecimiento hacia los padres, hoy suena con más fuerza que nunca, ay que su interprete, Piero Antonio Franco De Benedictis, conocido artísticamente como Piero, falleció a los 81 años de edad dejando una trayectoria de más de seis décadas y canciones que acompañaron a varias generaciones.
El cantautor falleció en Buenos Aires, donde se encontraba internado en el Hospital Italiano. La noticia fue confirmada por su familia, que despidió al artista y recordó el legado que construyó a través de sus canciones.
Piero, fue un actor y cantautor argentino de canción social, trova y rock. También tenía la nacionalidad colombiana desde 1994, en su producción artística destaca la canción de temática social y pacifista.
Durante años recorrió el continente americano, a veces visitó algunos países de Europa y ciudades de Estados Unidos, realizando recitales con distintas bandas de acompañamiento.
Se sumó a diferentes causas sociales por las víctimas de la guerra en Colombia,[6] contra la trata de personas y hambre cero a nivel global.
Nació el 19 de abril de 1945 en Galipoli en la región de Apulia, Italia. En 1948 cuando solo tenía tres años de edad su familia emigró a Argentina al igual como lo hicieron muchos miles de italianos de la época.
Una grabación musical hecha en el Seminario fue enviada por un padre al Canal 9 de televisión, y fue allí, justamente donde Piero -que acababa de abandonar el Seminario- debutó en varios programas de televisión en 1964 entre ellos «Remates musicales» que conducía un joven Roberto Galán, cantando canciones melódicas italianas, como «Giovane, Giovane».
En 1965 grabó los sencillos «El cachivache» y «Rosa, Rosita» (temas en boga de Roberto Carlos), y en 1965, «La sombrilla». Por esos mismos años empezó a realizar presentaciones en vivo en diferentes sitios nocturnos de Buenos Aires, junto a artistas reconocidos como Leo Dan, Neil Sedaka, Palito Ortega, Maribel Marcel, Lalo Fransen y Chico Novarro, entre otros.
En 1972 lanzó el disco «Coplas de mi país» y en 1973 «Para el pueblo lo que es del pueblo»; propuestas con las que Piero se acercaba a la canción de protesta referida a la violencia de Estado, la persecución política y las dictaduras militares. Temas como como los que dan nombre a ambos discos, «Que se vayan ellos», «Los americanos» y «Las cosas que pasan» se convirtieron en himnos de las protestas sociales.
Entre 1975 y 1976 se incrementaron los hostigamientos contra Piero; todas las matrices de sus discos fueron quemadas y empezó a ser prohibido.
Esta realidad lo obligó a incursionar en otros géneros musicales y a producir dos discos diferentes: «Folclore a mi manera» (en el que rescata las raíces musicales del sur del continente y rompe con los esquemas musicales vigentes, al fusionar ritmos como el rock y el tango con el folclore tradicional) y «La Sinfonía Inconclusa en la Mar» (1975), basado en las composiciones del sacerdote tercermundista Alejandro Mayol.
En 1976, tras el golpe de Estado, decidió abandonar la Argentina y refugiarse en España durante casi cuatro años, en la provincia de Guadalajara, en el municipio de Utande, donde encontró un viejo Molino que se convirtió en su hogar.
Allí vivió junto al periodista y escritor colombiano Daniel Samper Pizano, dedicándose a cultivar la tierra y a desarrollar una huerta orgánica, hasta cuando su hijo Juan, de tres años de edad, fue enviado a España a vivir con su padre, durante casi un año.
Además de “Mi viejo”, Piero popularizó temas como “Para el pueblo lo que es del pueblo”, “Soy pan, soy paz, soy más”, “Pedro Nadie” y “Coplas de mi país”.