Las llamadas falsas, los mensajes alarmantes y las ofertas “demasiado buenas para ser verdad” se han convertido en parte de la vida cotidiana en internet. Sin embargo, uno de los sectores más vulnerables ante estos engaños es el de las personas adultas mayores, quienes muchas veces enfrentan dificultades tecnológicas, aislamiento y exceso de confianza, factores que pueden ser aprovechados por delincuentes para robar información o dinero.
Especialistas de la UNAM señalan que el avance tecnológico ha impuesto nuevos retos para toda la sociedad, pero especialmente para las personas mayores, quienes, en muchos casos, tienen menor familiaridad con las herramientas digitales.
“Las personas mayores son más vulnerables porque tienen un acercamiento menor a la tecnología, tienen miedo a su uso, pero también pueden ser vulnerables porque son mucho más confiadas y actúan de buena fe”.
Esta confianza suele ser aprovechada por personas que cometen ilícitos mediante engaños en redes sociales, correos electrónicos, llamadas telefónicas o aplicaciones de mensajería como WhatsApp.
El engaño detrás de un mensaje
Uno de los métodos más comunes es el llamado phishing, una técnica mediante la cual los delincuentes envían mensajes falsos para obtener información personal, contraseñas o acceso a cuentas.
Estos mensajes suelen apelar a la urgencia o al miedo. Por ejemplo, avisos sobre supuestos paquetes retenidos, cuentas bancarias bloqueadas o servicios que serán suspendidos si la persona no actúa de inmediato.
“Llega un mensaje con una amenaza o una urgencia, y la persona entra en ansiedad y no busca auxilio de alguien”.
El problema se agrava porque muchas personas adultas mayores viven solas o tienen redes de apoyo limitadas, lo que dificulta verificar si la información es verdadera.
Incluso existen casos en los que delincuentes utilizan cuentas hackeadas de familiares para pedir dinero mediante mensajes desesperados. En otros casos, se hacen pasar por autoridades, bancos o supuestos familiares en problemas.
“Es muy común que reciban llamadas de urgencia de familiares que se encuentran en una situación de emergencia y, entonces, las personas mandan dinero sin validar primero si la situación es real”.
Inteligencia artificial y clonación de voz
Actualmente, la inteligencia artificial también representa un nuevo riesgo. Belmont explicó que hoy es posible clonar voces a partir de audios obtenidos en redes sociales o aplicaciones de mensajería.
“Se puede sustituir la voz de una persona que ya conocemos, y eso vuelve más complicado identificar el engaño”.
De esta manera, una persona adulta mayor podría recibir una llamada aparentemente hecha por un hijo, nieto o familiar cercano que solicita ayuda urgente, cuando en realidad se trata de una estafa.
Además de llamadas falsas, también existen mensajes sobre herencias inexistentes, premios, ofertas comerciales exageradas o supuestas promociones de tiendas reconocidas.