En el estadio de las Chivas Rayas del Guadalajara, en Zapopan, Jalisco, la Selección Mexicana de Fútbol saco un resultado histórico al superar 1-0 a su similar de Corea del Sur, en un encuentro en el que un error del portero coreano definió la suerte del encuentro. En los últimos minutos el portero Rangel fue pieza clave para que México pudiera llevarse al triunfo al parar un remate de cabeza que anunciaba el empate.
El intenso aguacero que se dejo sentir en la ciudad de México no fue obstáculo para que miles de aficionados mexicanos saliera a las calles a festejar el triunfo del combinado tricolor, que com mucha garra, pasión y orden en la cancha logró dominar gran parte del encuentro pese a que Corea se fue con todo en busca del empate.
Ante más de 45 mil 500 personas que abarrotaron el estadio, Luis Romo definió el encuentro cuando el arquero Kim Seung-gyu, intentó quedarse con un centro y soltó el balón al caer sobre su propio defensa, lo que le dio la oportunidad al mexicano de marcar el tanto del partido.
Luego del tanto, los coreanos comenzaron a dominar el partido y en más de una ocasión tocaron la puerta del guardameta mexicano que estuvo a la altura de las circunstancias.
Un remate de Quiñones fue atajado por el portero coreano demostrando su valía, sin embargo los cambios de Javier Aguirre para darle oportunidad a Santiago Jiménez, refrescaron la media cancha del tricolor que en los últimos minutos del encuentro tuvieron que contener los embates de los tigres asiáticos.
En un a de tanta el delantero de Corea bombeó la pelota, flotando en la ignorancia de un fuera de lugar que el árbitro uruguayo Gustavo Tejera tardaría segundos en señalar, y el capitán Edson Álvarez corrió a salvar el desastre con una chilena agónica sobre la línea de meta.
En las tribunas el incesante Cielito Lindo recorría las tribunas y la rechifla cada vez que el combinado asiático tenia el balón.
El Tala Rangel, quien soportó la furia del conjunto asiático en la recta final del partido cuando detuvo de manera milagrosa un doble remate de los coreanos que robó el aliento al estadio y a todo el país.