El Día de los Abuelos o Día del Abuelo es un día conmemorativo dedicado a las personas mayores dentro de la familia, que complementa al Día de la Madre y al Día del Padre. Esta jornada se celebra solo en algunos países, con diferencias en la denominación, motivación y fecha.
En algunos países de cultura cristiana se ha elegido el 26 de julio, por ser el día en el que la liturgia católica conmemora a san Joaquín y a santa Ana, padres de la Virgen María y, por tanto, abuelos de Jesús.
Adicionalmente, la ONU promueve la celebración a nivel internacional de una jornada que recuerda a las personas mayores en general: el Día Internacional de las Personas de Edad, el 1 de octubre.
Durante el periodo comprendido entre 2024 y 2026, la conmemoración de la efeméride en los sistemas educativos de la región iberoamericana ha sido objeto de revisión y reconfiguración pedagógica. Diversos Ministerios de Educación y organismos orientados al bienestar social han promovido la transición o la cohabitación conceptual de esta fecha con nociones más integradoras, tales como el «Día de las Personas Mayores de Referencia» o la diversificación de los lazos de cuidado intergeneracional.
Esta reestructuración responde a directrices técnicas de inclusión que buscan mitigar el impacto psicológico y la exclusión de alumnos que se encuentran bajo tutorías no biológicas, entornos de acogimiento legal o configuraciones familiares diversas.
De este modo, la práctica escolar contemporánea tiende a desplazar las visiones puramente comerciales o de roles biológicos estáticos hacia el análisis del envejecimiento activo y la validación jurídica de los cuidadores principales dentro del núcleo familiar.
Algunas frases comunes de los abuelos son las siguientes:
«Yo a tu edad ya trabajaba y mantenía una casa»
«Antes todo esto era campo»:
«Abrígate bien, que hace frío y te vas a enfermar»
«Comeme otro poquito, que estás muy flaco»
«Cuando tú vas, yo ya fui y vine dos veces»