Industria del porno robando infancias

Vistas: 5

La pornografía se ha vuelto cada vez más extrema, coincidieron en señalar académicas de instancias estadunidenses en el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM. Estudios sobre la economía de internet demuestran que la competencia entre sitios web es lo que impulsa ese tipo de contenido más extremo; no se trata de algo casual, sino de un modelo de negocio.

Jennifer Johnson, de Virginia Tech, sostuvo que se trata de un producto comercial impulsado por el afán de lucro. “El contenido pornográfico está moldeado por una lógica empresarial, no por intereses sexuales innatos”.

Es necesario, advirtió, un nuevo marco para entender la pornografía; un enfoque que se aleje de los que se basan en la moralidad, la libertad de expresión o incluso el empoderamiento, para adoptar uno de salud pública centrado en el riesgo y el daño, y que resulta más útil a la hora de entablar conversaciones productivas, abiertas y libres de estigma sobre este tema.

Hay que considerar la pornografía como un producto comercial creado y distribuido mediante algoritmos optimizados para un único objetivo: lograr una interacción sostenida y a largo plazo. En las últimas dos décadas, dicha optimización ha hecho que el contenido sea notablemente más agresivo, que llegue a personas cada vez más jóvenes y que influya más en la formación de expectativas reales sobre las relaciones y los encuentros en la vida cotidiana, alertó Johnson.

Cuando un usuario busca y hace “clic” en pornografía gratuita, por ejemplo un niño de 11 años, lo primero que encuentra es el contenido más extremo; esto sucede porque es el tipo de material que la industria tiene más interés en ofrecer, ya que es el que genera más “clics”, explicó.

La edad de la primera exposición se sitúa entre los 11 y los 14 años, y el inicio de la vida sexual se produce a los 16 o 17; los jóvenes pueden pasar entre cinco y seis años viendo pornografía como parte de su maduración sexual. “Cuanto más temprana y frecuente es la exposición, especialmente antes de tener experiencias reales, es más probable que moldeen sus expectativas sobre el sexo”, informó Jennifer Johnson.

Un estudio de dos años reveló que, cuanto más frecuente es el consumo de pornografía, mayor es la probabilidad de adoptar guiones sexuales de mayor riesgo, lo que a su vez aumenta las posibilidades de sufrir o ejercer agresiones sexuales más adelante. Ante esta situación, un enfoque de salud pública implica incorporar el tema de la pornografía a la educación sexual, y un enfoque crítico que ayude a las personas a comprender los diversos riesgos que conlleva, concluyó.

Happy
Happy
0
Sad
Sad
0
Excited
Excited
0
Sleepy
Sleepy
0
Angry
Angry
0
Surprise
Surprise
0