En la Arena CDMX, la cantante Katy Perry enamoro a los mexicanos con su
cantante despegó con su Lifetimes tour el primero de tres conciertos con una Katy Perry cibernética.
Katy descendió desde el techo en una jaula iluminada, suspendida por
cables. Cantó Artificial, y con un “¡México!” encendido desde las alturas, activó el grito colectivo de 18 mil personas.
Con temática futurista y de videojuego, un escenario, en forma de símbolo de infinito servía para que la mayoría de los asistentes se sintiera más cerca de ella.
Canto “Teary Eyes”, que se convierte en un trance emocional gracias a su intro y outro extendido, para luego transicionar a una versión más oscura y envolvente de “Dark Horse”.
Lesiguieron “California Gurls”, “Teenage Dream”, “Hot n Cold”, “Last Friday Night ” y
“I Kissed a Girl”, y el momento más íntimo se dio cuando Katy caminó sobre
la pasarela para observar de cerca a sus fans y sus espectaculares outfits, muchos inspirados en distintas eras de su carrera.
“¡Katy, hermana, ya eres mexicana!”, no pudo evitar reír y preguntó curiosa a alguien del público qué significaba exactamente esa frase que todos coreaban con
tanto entusiasmo.
Sus bailarines vestidos como astronautas, no entendieron del todo sus preguntas, lo cual provocó carcajadas tiernas y virales. Perry improvisó, jugó con ellos, y les regaló un espacio para tocar junto a ella.
On All the Love, una canción de su más reciente álbum “143”, dedicada a su hija Daisy Dove. “Es la mejor decisión que he tomado”, dijo. Y por unos minutos, la distopía se volvió maternal, cálida, íntima.
Con Firework, la canción explotó entre fuegos artificiales físicos y emocionales, con todo el público convertido en una constelación de celulares y voces quebradas por la emoción.