Su nombre es Mykola Bychok, le llaman el Cardenal Milenial y estará en el cónclave para elegir al nuevo Papa aun que por su edad él no puede ser papable.
La noche del martes se cerraron las puertas de Santa Marta para que los 133 cardenales se sienten a votar quien será el que guíe los destinos de la iglesia catolina conformada por más de 11 millones de católicos.
El ucraniano Bychok el 7 de diciembre de 2024, el papa Francisco lo ordenó cardenal y cuatro meses después estará presente en la elección del próximo jerarca de la Iglesia católica.
Es el más joven de los que estarán en el cónclave y un día después de haberse convertido en cardenal declaró que jamás hubiera soñado con ascender a esta posición a la misma edad en la que esperaba ser un simple redentorista. «Ser sacerdote y ya».
También manifestó su intención ser un cardenal «flexible, santo, accesible y sin eminencia», comprometido a seguir denunciando la guerra en su país, que califica como un genocidio por parte de Rusia.
Bychok es el más joven del Colegio Cardenalicio, el italiano Ángelo Acerbi y el argentino Esteban Estanislao, ambos con 99 años de edad, son los más ancianos de los purpurados.
No podrán votar por la norma vaticana que excluye del cónclave a los mayores de 80 años, lo que dejará fuera de esta cita a 117 religiosos.