Por primera vez en más de un siglo, los fieles católicos y visitantes podrán contemplar el cuerpo de Santa Teresa de Jesús, una de las figuras más influyentes del misticismo y la reforma católica.
La Basílica de la Anunciación de Nuestra Señora del Carmen, ubicada en Alba de Tormes, Salamanca, abrió el sepulcro de la santa el 11 de mayo y lo mantendrá expuesto hasta el 25 de mayo, de 9:00 a 22:00 horas.
Santa Teresa de Jesús, fue una monja, fundadora de la Orden de los Carmelitas Descalzos —rama de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo—, mística y escritora española. Fue beatificada en 1614, canonizada en 1622 y proclamada doctora de la Iglesia católica en 1970 durante el pontificado de Pablo VI.
Junto con san Juan de la Cruz, se la considera la cumbre de la mística experimental cristiana y una de las grandes maestras de la vida espiritual de la Iglesia.
Se llamaba Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada, aunque generalmente usó el nombre de Teresa de Ahumada hasta que comenzó la reforma, cambiando entonces su nombre por Teresa de Jesús. Fue llamada así por su abuela, Teresa de las Cuevas, aunque en aquel entonces no había ninguna santa con ese nombre.
El padre de Teresa era Alonso Sánchez de Cepeda, hijodalgo a fuero de España, que se encontraba en las Suertes de los Fielazgos en la Cuadrilla de Blasco Jimeno o de San Juan, de la ciudad de Ávila. Hijo de Juan Sánchez de Toledo, de origen judío converso.
Según relata la propia Teresa en los escritos destinados a su confesor y reunidos en el libro Vida de santa Teresa de Jesús, desde sus primeros años mostró una imaginación vehemente y apasionada. Su padre, aficionado a la lectura, tenía algunos romanceros; esta lectura y las prácticas piadosas comenzaron a despertar el corazón y la inteligencia de la pequeña Teresa con seis o siete años de edad.
Se trata de un evento histórico: desde su fallecimiento en 1582, los restos de Teresa de Ávila, como también se le conoce, solo han sido exhibidos dos veces, en 1760 y 1914. Esta es la primera apertura del sepulcro en 111 años, lo que ha despertado gran expectativa entre creyentes, estudiosos y curiosos.