Por lo menos alguna vez, toda persona ha sentido celos, ya sea de niños con los hermanos o amigos, o más tarde con la pareja. Pero surge la pregunta: ¿son normales y de dónde provienen?
Los celos son una emoción compleja vinculada al miedo de perder a alguien querido, explicó en entrevista con UNAM Global Sofía Rivera Aragón, la secretaria general de la Facultad de Psicología de la UNAM y experta en el tema.
“Pasó de ser un mecanismo adaptativo a convertirse en una emoción que puede dañar las relaciones”, señaló Rivera Aragón.
De inicio, los celos tuvieron una función adaptativa: proteger la descendencia y asegurar la continuidad genética. También servían como mecanismo de protección hacia la persona amada.
Con el tiempo, cambiaron según la cultura y el entorno social, hasta llegar a expresiones como: “si no te celan, no te quieren”, una creencia que aún persiste y que puede normalizar conductas de control y violencia.
Son una combinación o una interacción de pensamientos, sentimientos y acciones que de alguna manera se generan por la amenaza de la pérdida de una relación.
Se trata de una amenaza percibida por la percepción de que alguien más busca a la pareja, y hay una atracción romántica real o potencial.
Una amenaza real o imaginada de perder a un ser querido.
Al final todas hablan de una sola emoción, conducta o forma de ser, pero es un impulso que lleva a las personas a tener una serie de sensaciones y conductas negativas.
Esa amenaza se genera por la pérdida de atención de la otra persona que puede ser una pareja valorada o no, pero que al final siente que la está perdiendo.
¿Por qué sentimos celos?
Los celos son una emoción universal, pero sus causas varían:
Experiencias pasadas como la infidelidad.
Creencias culturales que equiparan celar con amar.
Infancia con apego inseguro o carencias afectivas.
“Los celos surgen muchas veces como una forma de poseer o controlar al otro”, explica la especialista. En contextos de desigualdad, este control puede escalar y convertirse en un factor de riesgo para la violencia de género.
¿Se pueden controlar los celos?
Esta emoción es tan negativa, sorpresiva, inmediata e impulsiva, que cuando un individuo lo siente, puede tener un comportamiento violento y grosero.
Muchas veces se debe a que tienen una autoestima baja y mucha desconfianza.
¿Qué se necesita para controlarlo? En el momento que suceda, la persona debe concientizar la emoción para de alguna manera controlarla.
Para lograrlo, tendría que trabajar su autoestima, sentir más confianza en la relación, dispersar los pensamientos negativos para volverlos positivos e identificar por qué los siente.
Si logra identificarlos, lo siguiente es regularlos, comunicar a la pareja lo que siente y analizarlo juntos, porque quizás son malos entendidos y el hablarlo tranquiliza la situación.