La revista especializada British Medical Journal dio a conocer que al menos uno de cada cuatro exjugadores de la NFL que fallecieron entre 2016 y 2021 padecía encefalopatía traumática crónica (CTE).
Esta investigación dada a conocer por la cadena noticiosa EFE, revela que los especialistas examinaron los expedientes y restos de mil 712 atletas pertenecientes a la era del casco rígido (posteriores a 1949) fallecidos entre 2008 y 2021, concluyendo que el padecimiento neurodegenerativo es provocado por la acumulación sistemática de impactos en la cabeza durante la actividad deportiva.
Los especialistas concluyeron que en el lapso 2016-2021, el 97.7 por ciento de los cerebros donados voluntariamente por las familias de los deportistas presentó secuelas directas de esta patología.
Bajo una proyección estadística conservadora que asume que la totalidad de quienes no donaron su tejido cerebral estaban libres de la afección, el cálculo arroja que un porcentaje mínimo del 24.5 por ciento de los futbolistas desarrolló la enfermedad en vida.
En sus investigaciones advierte una correlación estricta con el deterioro cognitivo, indicando que el 59.8 por ciento de los casos analizados recibió un diagnóstico de demencia antes de su defunción, fijando el promedio de manifestación de los primeros signos clínicos a los 63.4 años.
Actualmente no existen procedimientos médicos o tratamientos farmacológicos capaces de revertir o frenar este trastorno, cuyo dictamen patológico definitivo solo puede confirmarse de manera post mortem.
Frente a esta problemática, se implementó desde 2022 el uso de cubiertas protectoras acolchadas denominadas guardian caps en entrenamientos, autorizando su uso en partidos oficiales desde 2024, además de modificar la patada de inicio o kickoff para reducir colisiones a toda velocidad.
Dichas medidas preventivas se complementan con el esquema acordado en 2015, mediante el cual se constituyó un fondo financiero sin límite superior que supera los mil millones de dólares para indemnizar, evaluar y cubrir gastos de salud a miles de familias de veteranos de la NFL.