Solemos no pensar en nuestra salud, hasta que algo se siente mal. El dolor en el pecho puede ser una advertencia sobre el corazón. Los problemas respiratorios podrían indicar algún daño pulmonar.
Pero, ¿cómo saber si hay problemas con los riñones, esos dos órganos pequeños y vitales escondidos en la parte posterior del abdomen; justo debajo de la caja torácica?
«Si esperas a sentir que algo anda mal con tu salud renal, has esperado demasiado», advierte el Dr. Peter Nguyen, nefrólogo del Hospital Houston Methodist. «Los síntomas de la enfermedad renal aparecen muy tarde, cuando una persona está ya muy enferma».
Idealmente, los primeros «signos» de enfermedad renal se detectan mucho antes, a través de exámenes de rutina realizados en el consultorio de tu médico de atención primaria.
«La gente viene a verme porque su médico los ha referido, pero a menudo no entienden por qué: por lo general se sienten bien, ‘beben mucha agua’ y orinan sin problemas», explica el Dr. Nguyen. «Mi trabajo es explicar qué es lo que está mal en sus riñones, por qué surgen los problemas y cómo evitar que la situación empeore».
Las dos causas principales de enfermedad renal son:
• Presión arterial alta
• Diabetes
«Los riñones son filtros», aclara el Dr. Nguyen. «Cada onza de sangre en tu cuerpo es filtrada continuamente por tus riñones para que se pueda eliminar el exceso de líquido, electrolitos y desechos».
El aumento de la presión arterial hace que los riñones trabajen y se estresen de más durante el filtrado sanguíneo. Tener un exceso de glucosa (azúcar) en el torrente sanguíneo puede dañar los riñones. El sobrepeso puede requerir que los riñones trabajen más de lo habitual.
«A veces, los riñones ya no pueden limpiar la sangre de manera efectiva; otras veces los riñones pierden proteínas o sangre», advierte el Dr. Nguyen. «Esto conduce a un peligroso desequilibrio de líquidos y electrolitos, así como a la acumulación de desechos».